Con un porcentaje del 26,2%, el Movimiento al Socialismo, liderado simbólicamente por el candidato Luis Arce Catacora, una vez más encabeza la intención de voto del electorado nacional. Y si bien se ha denotado un notable y consecuente descenso en las cifras –en relación a la pasada encuesta que le daba al MAS una preferencia del 33,3%- no hace falta ser experto para darse cuenta de que se está hablando de la fuerza política a vencer, en las elecciones venideras.
Por detrás, se vislumbra a la única alternativa política de hacerle frente al Movimiento al Socialismo: Comunidad Ciudadana. Encabezada por el ex presidente Carlos Mesa, con un 17,1% de aceptación, la alianza política ha logrado establecer un potencial equilibrio de percepción de votantes; sin embargo, se ha visto claramente mermada en cuanto a supremacía de electores por ciudades –logrando apenas liderar la intención de voto en Chuquisaca-.
Los factores del peculiar debacle de intención de voto que ha sufrido Comunidad Ciudadana tienen nombre y apellido: la presidenta Jeanine Añez y el ex líder cívico Luis Fernando Camacho, con un porcentaje de 10,4% y 6,9% respectivamente. Tanto ha influido la incursión electoral de las fuerzas políticas “JUNTOS” y “CREEMOS”, en la percepción de electores, que al día de hoy no resulta improbable hablar de una potencial victoria del Movimiento al Socialismo en la primera vuelta de los comicios de octubre. Este aspecto se acentúa aún más producto de esa volátil población electoral que no ha decidido aún por quién votará (16,6%), o no desea hacer pública su decisión (6,1%).
A pesar de todo, resultaría muy prematuro hacer deducciones respecto al posible candidato vencedor, dentro de un par de días saldrá a la luz una nueva encuesta de percepción electoral y las directrices pueden variar; lo poco concreto es que cada día que pasa se aleja aún más una posible alianza, en primera vuelta, entre alguno de los frentes políticos en contienda. Ello producto de un interés natural, y no menos importante, por la distribución de una porción de esa torta llamada Asamblea Legislativa Plurinacional.
Más importante aún, otro aspecto a enmarcar es que la disputa pre electoral parece haber relegado en un segundo plano a la pandemia global que aún sigue vigente en el país. Esa que cada día se cobra más vidas humanas, más esperanzas y, para mal de los candidatos, más votantes.